A quién obliga de verdad la Ley 11/2023 de accesibilidad
Te llega un correo de una empresa que no conoces avisando de que tu web incumple la ley de accesibilidad […]
Leer artículo →Existe una forma de ver, literalmente, la sesión de la persona que entró en tu web, miró unos segundos y se fue sin escribirte. No solo saber que pasó, sino ver el gesto exacto, dónde se paró el cursor, qué botón tocó dos veces sin que respondiera y en qué línea dejó de leer.
Microsoft Clarity hace posible justo eso, y además es gratis. Antes de rehacer una web entera conviene mirar primero qué hace la gente dentro, y es el mismo criterio con el que trabajamos en Montilva Creations. Quien busca una agencia de diseño web que empiece por ahí, tiene aquí por dónde arrancar.
Clarity es una herramienta de Microsoft que se instala en unas pocas líneas de código y hace dos cosas a la vez, grabar sesiones reales de quien visita tu web y dibujar mapas de calor con lo que la gente toca y lo que ignora. La propia web del producto la anuncia como gratis para siempre, sin límite de sesiones que obligue a pagar más adelante.
Ya la usan más de dos millones de sitios y aplicaciones, así que no es un experimento a medio terminar. Eso pesa cuando decides dónde meter una línea de código nueva en tu web.
Que sea gratis tampoco la convierte en la única pieza que necesitas. Conviene tener claro qué no hace:
Una grabación de sesión es, en la práctica, un vídeo silencioso de lo que hizo una persona en tu web, sin que sepas quién es. Un mapa de calor superpone muchas de esas sesiones y pinta en colores cálidos las zonas donde más gente toca o se detiene, y en frío las que pasan desapercibidas para casi todo el mundo.
Traducido a decisiones, esto es lo que se repite una y otra vez.
Cada una de estas señales apunta a un sitio exacto de la página, no a una sensación vaga de que algo no funciona. La diferencia importa porque un punto de scroll bajo se arregla acortando o reordenando el contenido, mientras que un clic muerto suele señalar un elemento que parece interactivo sin serlo, un icono que la gente confunde con un botón real.
Ninguna de las tres exige entender de analítica para sacarle partido. Basta con abrir dos o tres grabaciones de la misma página y ver si el mismo punto se repite, porque una sesión aislada puede ser ruido, pero el patrón que se repite en varias visitas ya es una pista sobre la que actuar.

Lo primero que preocupa antes de instalar cualquier grabador de pantalla es lo obvio, si va a guardar contraseñas o datos que no debería. Según la documentación de Microsoft Clarity, la herramienta enmascara el contenido sensible por defecto y nunca llega a capturar nada de lo que tapa antes de que salga de tu web.
Hay una capa que no se puede desactivar aunque quisieras. El contenido de los campos de formulario y de los menús desplegables se enmascara en todos los modos y no se puede cambiar, así que un nombre, un correo o una dirección escritos en tu web no llegan a verse en la grabación. Si administras contenido más delicado, conviene revisar antes qué enmascara Clarity exactamente.
Hay dos detalles del enmascarado que conviene saber antes de tocar esa configuración:
Y hay un dato que conviene conocer antes de dar el consentimiento por hecho. El propio texto modelo que Microsoft entrega para la política de privacidad reconoce que estos datos se capturan con cookies propias y de terceros y que la empresa también los usa para publicidad, no solo para mejorar tu web.
Microsoft presenta Clarity como preparada para el RGPD y la CCPA, pero esa etiqueta describe cómo está construida la herramienta, no cómo la usas tú en tu web. El cumplimiento real depende de lo que hagas después, del banner que instales y del texto que publiques en tu política de privacidad.
| Se graba siempre | Se enmascara siempre (no editable) | Nunca sale de tu web |
|---|---|---|
| Clics, scroll y movimiento del ratón o del dedo | Campos de formulario y menús desplegables | Contenido marcado como sensible, antes de enviarse |
| Duración de la sesión y tipo de dispositivo | Esa regla no tiene excepción entre modos | Contraseñas y datos de pago, si se marcan como tales |
La exigencia de consentimiento es el dato que ningún resultado en español cuenta todavía. Según la documentación de Clarity, desde el 31 de octubre de 2025 la herramienta exige una señal de consentimiento válida para las visitas que llegan desde el Espacio Económico Europeo, el Reino Unido y Suiza.
El modo consentimiento viene activado por defecto en esas regiones, y mientras no llegue esa señal, Clarity no pone ni una sola cookie. Puedes tener el código bien instalado, revisar el panel a los pocos días y encontrarte con sesiones vacías, no porque algo esté roto, sino porque nadie ha dado el permiso todavía.
Lo que te vas a encontrar depende de dónde venga tu tráfico:
Confundir ese panel vacío con una instalación que falló es el error que más tiempo hace perder.
Todo el detalle técnico de cómo se activa esa señal está en el modo consentimiento que documenta Microsoft, y conviene leerlo antes de dar el proyecto por instalado.
Para que la señal llegue hace falta un banner de consentimiento que de verdad comunique la decisión de quien visita tu web, no uno decorativo que ya viene marcado como aceptado por defecto. Microsoft además entrega un texto ya redactado para la política de privacidad, listo para adaptar a tu web y a tu forma de recoger datos.
Esto no sustituye una revisión legal de tu caso concreto, así que conviene repasarlo con quien lleve ese tema en tu negocio antes de darlo por cerrado. Instalar bien el banner es lo que decide si todo lo anterior sirve de algo o se queda en cero sesiones, y es un paso que suele quedar fuera de las guías rápidas que solo explican cómo pegar el código.
El proceso en sí es corto y no hace falta ser programador para completarlo. Se crea un proyecto dentro de Clarity con la dirección de tu web, se copia el fragmento de código que genera y se pega en el encabezado de la página, el mismo sitio donde suelen ir otras herramientas de medición.
Un error habitual es dar el paso por completado nada más pegar el código, sin volver a mirar el panel unos días después. Entre el enmascarado, el consentimiento y el propio ritmo de visitas de cada web, las primeras sesiones pueden tardar en aparecer, y esa espera no significa que algo esté mal configurado.
Si tocar el código de tu web te da respeto, o simplemente no tienes tiempo para revisar que sigue funcionando tras cada actualización o cambio de plantilla, el mantenimiento web incluye justo este tipo de tareas pequeñas pero necesarias.
Ver una grabación cambia la forma de mirar tu propia web, pero no arregla nada por sí sola. Lo que hace es separar dos tipos de problema que desde fuera parecen el mismo y se resuelven de forma muy distinta.
A partir de ahí, lo que veas cae en uno de dos sitios:
El segundo caso es otra conversación, y ese análisis completo es el que hacemos en diseño web para empresas, donde ya no basta con corregir un detalle suelto de una sola página.

Distinguir uno de otro es sencillo. Si llevas semanas corrigiendo detalles y las sesiones se ven prácticamente igual, el problema está más abajo. Si cada corrección cambia algo visible en la siguiente tanda de grabaciones, vas bien y puedes seguir solo.
Clarity te enseña dónde mirar, y ese primer diagnóstico ya vale la pena hacerlo por tu cuenta antes de gastar en nada más. Cuando de ahí salen más preguntas que respuestas, esa segunda lectura es el trabajo que hacemos en Montilva Creations, y llega con una respuesta honesta sobre si el problema se arregla con un ajuste o si conviene replantear la web entera.
Sí, la propia web de la herramienta lo anuncia como gratis para siempre, sin límite de sesiones ni letra pequeña que obligue a pasar a un plan de pago más adelante. No hay una versión de prueba con fecha de caducidad ni un tope de tráfico que te empuje a pagar.
No, el contenido de los campos de formulario y de los menús desplegables se enmascara en todos los modos y no se puede cambiar, así que ese texto nunca llega a verse en la grabación. Es una regla fija de la herramienta, no una opción que dependa de cómo la configures.
Sí. Desde el 31 de octubre de 2025, Clarity exige una señal de consentimiento válida para las visitas que llegan desde el Espacio Económico Europeo, y sin ella la herramienta no pone cookies ni registra sesiones. El banner de consentimiento de tu web es el que decide si esa señal llega o no.
Google Analytics resume tu tráfico en cifras, visitas, conversiones, duración de sesión, mientras que Clarity muestra el comportamiento visual detrás de esas cifras, con grabaciones de sesión y mapas de calor de cada página. Muchos negocios acaban usando las dos herramientas juntas, porque una explica el qué y la otra explica el por qué.