A quién obliga de verdad la Ley 11/2023 de accesibilidad
Te llega un correo de una empresa que no conoces avisando de que tu web incumple la ley de accesibilidad […]
Leer artículo →Esta semana alguien llamó para preguntar el horario y colgó, otra persona sigue tu perfil sin escribirte y una tercera te pidió presupuesto por WhatsApp. ¿Cuál es un lead? Solo la tercera, y qué es un lead tiene respuesta corta.
Un lead es alguien que se interesa por lo que ofreces y te deja una forma de volver a hablarle. Las guías que encabezan el buscador lo explican con un formulario y una descarga, pero en un negocio de servicios también puede entrar por teléfono, por WhatsApp o pidiendo presupuesto.
Si trabajas con una agencia, puedes ver la palabra lead en sus informes. Como agencia de marketing online, en Montilva Creations reportamos leads, conversión y coste por cliente, no cuántas tareas hicimos, y entender el término ayuda a no confundir visitas con contactos.
Un lead puede llegar por una llamada, un WhatsApp o un formulario, y en los tres casos lo es sin que nadie haya descargado nada, porque existe un interés y una forma de contestar. Imagina tres negocios de servicios, ejemplos inventados solo para ilustrar la idea.
No todo lo que llega es un lead. El proveedor que llama para ofrecerte algo, el cliente de siempre que cambia la hora de su cita o quien pregunta el horario y cuelga son contactos, pero no posibles clientes. Separar unos de otros desde el principio hace que tus cuentas de leads reflejen contactos que de verdad pueden comprar.
Frente a una visita o un seguidor, el lead es el único de los tres que te ha dado un dato de contacto, y frente a un cliente, todavía no ha comprado. Llamamos oportunidad a un lead con el que ya has hablado y que puede comprar, y cada empresa marca ese corte a su manera.
| Tipo de contacto | Qué te ha dado | Ejemplo en un negocio de servicios | Qué haces con él |
|---|---|---|---|
| Una visita | Nada con lo que puedas volver a hablarle, solo una entrada en tus estadísticas. | Alguien mira la página de reformas de baño y se va. | Haces que le resulte fácil escribirte o llamarte, sin perseguirlo. |
| Un seguidor | Su atención, pero ni un contacto directo ni una necesidad declarada. | Quien sigue el perfil del taller en Instagram. | Publicas algo útil y dejas clara la forma de contactarte. |
| Un lead | Un teléfono, un correo o un WhatsApp y, si te lo cuenta, una necesidad. | Quien llama para pedir cita por un dolor lumbar. | Le respondes y apuntas de dónde viene, qué necesita y cuándo. |
| Una oportunidad | Una conversación y, si lo ha pedido, un presupuesto. | Quien ya tiene el presupuesto de la reforma del baño. | Le haces seguimiento con fecha y decides cuándo cerrarlo. |
| Un cliente | Su dinero y una experiencia con tu negocio. | El paciente que ya está en tratamiento. | Lo atiendes bien, porque puede volver y recomendarte. |
El lead es el primer punto de la lista en el que puedes volver a hablar con la persona, porque antes solo la ves pasar. HubSpot, por ejemplo, intercala entre el lead y la oportunidad una fase que llama prospecto.
Cuando tu web recibe visitas y pocas acaban dejándote un contacto, con Microsoft Clarity puedes ver qué hacen esas personas antes de irse, y ahí se ve en qué punto se cortan.
En un negocio pequeño sirve clasificar los leads por lo que piden y no por siglas ni por colores. HubSpot y Salesforce, por ejemplo, los ordenan por temperatura, y esas etiquetas se traducen a tres que se entienden sin manual.
Apunta también el origen de cada lead, si llegó por llamada, por la web, por recomendación o por un anuncio, porque con el tiempo te dice qué canal te trae contactos que sirven.
Las llamadas que entran desde tu Perfil de Empresa en Google, la ficha de tu negocio en Google Maps, también pueden ser leads, y conviene apuntarlas con ese origen.
MQL y SQL son siglas que aparecen en informes de agencias y en programas de ventas. Son una convención de marketing y ventas que cada empresa define a su manera, y no hemos encontrado ninguna norma oficial que las fije.
Según su guía sobre leads, actualizada el 16 de septiembre de 2026, HubSpot llama MQL al contacto con interés real que aún no está listo para comprar, y SQL al que ya ha mostrado un interés claro y directo en comprar. Salesforce las explica de forma parecida y señala que no existe un procedimiento universal para calificar leads.
Cuando quien capta y quien vende es la misma persona, bastan las tres etiquetas de arriba.

Con cada contacto que entra hay dos gestos que ayudan a no perderlo, responder con algo concreto y anotar qué ha pasado. Sin ellos, un contacto puede perderse aunque tu precio sea bueno.
El tiempo de respuesta lo midió un trabajo publicado en Harvard Business Review en marzo de 2011. Sus autores auditaron 2.241 empresas de Estados Unidos enviándoles un contacto de prueba desde su web.
El 37 % respondió en menos de una hora, el 23 % no respondió nunca y la media fue de 42 horas entre las empresas que respondieron en los primeros 30 días.
En otro análisis del mismo trabajo, con 1,25 millones de leads de 42 empresas estadounidenses, quien intentó contactar en la primera hora tuvo casi siete veces más probabilidades de llegar a hablar con quien decide que quien lo intentó una hora más tarde.
Son datos de Estados Unidos y de 2011, de empresas que recibían leads por internet, así que sirven como orden de magnitud y no como un plazo que cumplir.
Qué hacer con cada contacto
Sea cual sea el contacto, contestar con algo concreto y dejar apuntado qué pasó ayuda a evitar que se quede sin respuesta ni seguimiento.
Ponérselo fácil a quien aún no ha escrito, con teléfono visible, formulario corto y botón de WhatsApp, es parte del diseño web para empresas que sí capta contactos.
Un CRM es la herramienta donde se guardan los contactos y su historia, y en un negocio pequeño empieza bastando una hoja de cálculo con columnas fijas. Es un criterio práctico y no una norma.
Las columnas son la fecha de entrada, el nombre, el teléfono o el correo, de dónde viene el contacto, qué necesita, en qué estado está (nuevo, contestado, presupuesto enviado o cerrado) y cuál es la próxima acción con su fecha. Lo importante es que sean las mismas para todos, para poder compararlos.
Pasar a un CRM tiene sentido cuando atienden varias personas y todas necesitan ver el mismo estado, cuando se pierden seguimientos porque nadie recuerda quién debía escribir a quién o cuando quieres que los avisos y la primera respuesta salgan solos.
Con la columna de dónde viene y lo que pagas en cada canal ya puedes saber cuánto te cuesta cada lead, lo que se conoce como coste por lead. Lo que al final decide si un canal compensa es cuánto te cuesta cada cliente.
Guardar el nombre y el teléfono de un lead tiene reglas. Lo que sigue no es asesoramiento legal, solo lo que dicen los textos oficiales a fecha de 30 de septiembre de 2026.
Contestar a quien te pidió presupuesto no es lo mismo que mandarle publicidad después.
El envío de publicidad por correo electrónico u otro medio equivalente tiene su propia norma, el artículo 21 de la Ley 34/2002 de servicios de la sociedad de la información y de comercio electrónico (LSSI), y quien la recibe puede oponerse en cualquier momento según el artículo 21 del RGPD.
Ante una duda concreta sobre tu caso, lo prudente es consultar a la AEPD o a un profesional, porque cuál es la base legal aplicable depende del caso.
Un lead puede escaparse en tres puntos, sin respuesta, sin apuntar o sin seguimiento. Repasa los contactos de tu última semana y colócalos donde se pararon.
El que llamó y no obtuvo respuesta se perdió en el primer punto. El que escribió y hoy no recuerdas ni cómo se llamaba, en el segundo. El que recibió un presupuesto y no volvió a saber de ti, en el tercero.
Cada fuga tiene su arreglo, y las tres se arreglan atendiendo mejor los contactos que ya llegan. Si además apuntas de dónde viene cada uno, verás qué canal te trae los que se pierden.
Si quieres una segunda mirada, revisamos contigo, en Montilva Creations, por dónde te entran los contactos y en qué punto se quedan sin respuesta, y dejamos montados la primera respuesta y el aviso de seguimiento en un flujo automático.
No. El lead todavía no ha comprado y el cliente sí. En la práctica, al lead se le responde y se le sigue hasta que decide, y al cliente se le atiende para que vuelva.
Es el lead que tiene una necesidad real, encaja con lo que haces y puede decidir la compra. Cada negocio fija sus propios criterios para darlo por cualificado, y conviene escribirlos para que quien atiende los contactos aplique el mismo.
No mientras no te escriba o te dé una forma de contactarle. Un seguidor te ha dado su atención, pero no un teléfono, un correo ni una necesidad. En cuanto te manda un mensaje pidiendo presupuesto, cita o información sobre lo que ofreces, pasa a ser un lead.
Según el Cambridge Dictionary, entre los sentidos de lead está el de pista. En marketing designa a un posible cliente identificado, alguien del que ya tienes un dato de contacto y un interés concreto, y a veces se traduce como cliente potencial.